Silvano Lora

Silvano Lora y su arte irreverente

April 29, 2020
admin

Silvano Lora (1931-2003) fue un artista que logró articular su compromiso social con la expresión artística. No conforme con el lienzo, Lora buscó nuevas formas para recrearse, convirtiéndose en un artista original y en un activo promotor cultural. Sus años en Europa y en América Central le proporcionaron las vivencias para multiplicar sus formas de expresión. Esto se articuló con una postura ideológica de cuestionamiento al status quo que se manifestó a través de diferentes proyectos y acciones concretas.

Tempranamente rompió con los esquemas tradicionales y se retiró un poco del papel de pintor clásico, dejando las galerías y las bienales y volcándose a los clubes, los sindicatos, los parques y las calles en general. La Revolución de Abril de 1965 en Santo Domingo se convirtió en el espacio ideal para llevar el arte a las calles. Dirigió el movimiento artístico en medio de la contienda y los murales se convirtieron en una forma clave de manifestación artística contra la intervención norteamericana y a favor del retorno a la constitucionalidad. La muralística se mantuvo como una característica de Silvano Lora. A su muerte en el 2003 el país queda poblado de murales en diferentes puntos de la geografía.

A su retorno del exilio en 1976 introduce el performance que combina pintura, música y danza en un espectáculo visual completo.  Él lo define así “Performance quiere decir desarrollo, “intervención” lo  llaman los italianos. Hay una actuación directa en el momento de la creación de la obra, una participación del espectador y una desmitificación, una desacralización del secreto, de la privacidad de la obra de arte. Eso es un “performance”. Es una ruptura con la forma tradicional de hacer el cuadro, para llevar el mensaje con mas fuerza, donde el auditorio se involucra con el aplauso, con el gesto, con la pintura que le cae encima”

En 1990 Lora pone en marcha un proyecto largamente soñado la “Bienal Marginal”  cuestionando el absolutismo conceptual del espacio museístico, las premiaciones y la selección de la obra de arte, es decir, el cuestionamiento de la autoridad del director de Museo, de los jurados y del mercader de arte. La Bienal se desarrolló en el corazón de un barrio marginal, en medio de la pobreza material. Allí en las pequeñas casas de cartón, en los callejones, en los patios, se colgaron libremente las obras de artes de aquellos que querían presentar su arte. Pero no solo fue una oportunidad de llevar sino también de mostrar la capacidad creadora de los humildes, los no iniciados y aquellos artistas que rechazan el encasillamiento y la valoración banal. La bienal se mantuvo por cuatro ediciones deteniéndose por la muerte de su creador pero pendiente de ser retomada por nuevas generaciones de artistas rebeldes deseosos de seguir rompiendo esquemas.

"...fue el artista socialmente más comprometido de la República Dominicana, convirtiendo su obra plástica en constante metáfora de la denuncia".

Acción de protesta en el acto de recibimiento de las réplicas de las carabelas, Conmemoración del 5to Centenario del Descubrimiento de América, avenida del puerto, 1992.

 

En 1992, en el contexto de la celebración del Quinto Centenario del llamado descubrimiento de América, Lora se plantea una acción, prácticamente en solitario. El momento cumbre de la celebración en República Dominicana sería la llegada al país de las réplicas de los barcos La Niña, La Pinta y la Santa María. Silvano, acompañado de dos personas, decide introducir el elemento indígena ausente de la programación oficial del evento, representando un grupo de nativos que vienen en canoa tradicionales al encuentro de los extraños.  La acción provocó inmediatamente la reacción de los cuerpos de seguridad, la canoa se voltea y sus ocupantes caen al agua del río Ozama. El fracasado intento de llegar a los barcos provocó un incidente que rompió con el elaborado protocolo e introdujo el elemento cuestionador al Quinto Centenario. Empapado de agua Silvano Lora declaraba a la prensa y personas que lo rodean “Nosotros pensamos que no se trata de una celebración sino de una conmemoración de un evento que pudo ser más feliz, y que desgraciadamente, se llamó la colonización, se llamó la conquista. Nosotros pensamos que el pueblo español, los pueblos de Europa, los pueblos del mundo, podemos encontrar una forma de convivencia mejor y echar al basurero de la historia, las formas de colonización y de opresión” (Periódico Hoy, viernes 31 de enero de 1992)

A finales de 1992 Silvano Lora participó en la expedición “Del Amazonas al Caribe” que lo llevó a recorrer el archipiélago de las Antillas y en el proceso crear los bocetos que darían forma a la exposición “En Canoa del Amazona al Caribe” presentada en el  Museo de las Casas Reales. Posteriormente organizó lo que se llamó la Ruta de Hatuey, expedición que buscaba recrear el viaje a Cuba realizado por el indio taíno Hatuey para avisar a sus hermanos indígenas de los desmanes que en la isla de Haití estaban cometiendo los españoles. La actividad buscaba exaltar la resistencia y el sacrificio de los aborígenes poniendo de relieve su dominio de su medio natural. Pescadores dominicanos fabricaron una canoa de un solo tronco de 12 metros utilizando métodos tradicionales y remaron en dirección Cuba, simulando la travesía realizada por el indígena 500 años atrás.  Para la ocasión se realizó un seminario científico  en Puerto Plata en el que se discutieron temas relativos a la conquista y colonización de la isla, así como la resistencia indígena y diversas actividades culturales en Cuba.

Muchos otros proyectos llevados a cabo nos muestran un artista en permanente búsqueda de la diversidad. Silvano Lora realizó una exposición de relojes, organizó los sábados poéticos en la calle el Conde, el Festival Internacional de Cine de Santo Domingo, talleres de creatividad para niños en diferentes parques del país, la Ruta de Máximo Gómez y José Martí, escribió libros de cuento y poesía, fue profesor universitario, entre otras muchas cosas más.